Una niña juega en el parque. Está rodeada de otros niños, pero nadie juega con ella. Es una niña solitaria y muy especial pues, a pesar de tener padres, tíos, y abuelos, a pesar de ir al colegio todos los días, nadie la ve. Se trata pues de una niña visible-invisible. Una niña a la que nadie echa de menos y de la que nadie se preocupa. Su invisibilidad acaba cuando un adulto que pasea por el parque repara en su tristeza y en su soledad. El adulto, que es un gran mago, atrae la atención de todos los niños haciendo fantásticos trucos de magia y finaliza su actuación con un truco ingenioso y espectacular: el mago hace visible para todos a esta niña extraordinaria.